No todos los equipos de operaciones necesitan lo mismo.
Pero hay situaciones que se repiten una y otra vez.
Trabajamos con equipos de operaciones de pymes industriales que quieren mejorar la forma en la que trabajan juntos.
No porque tengan malos profesionales.
Sino porque saben que podrían funcionar mucho mejor como equipo.
Quizá identifiques a tu equipo con alguna de estas situaciones.
No hace falta que ocurran todas.
Con una sola de ellas ya merece la pena detenerse a observar cómo está funcionando el equipo.
En las reuniones...
✓ Cada departamento defiende su prioridad.
✓ Siempre hablan las mismas personas.
✓ Se repiten los mismos temas semana tras semana.
✓ Se sale de la reunión sin una decisión realmente compartida.
✓ Muchas decisiones terminan escalando al responsable.
Entre departamentos...
✓ Producción prioriza fabricar.
✓ Calidad prioriza reducir incidencias.
✓ Planificación reorganiza continuamente.
✓ Logística necesita cumplir fechas.
✓ Mantenimiento necesita parar para evitar averías.
✓ Compras tiene limitaciones económicas.
✓ EHS prioriza la seguridad.
Todos tienen razones legítimas.
El problema aparece cuando no existe un criterio compartido para decidir qué es lo mejor para el conjunto.
En el día a día...
✓ Las urgencias mandan.
✓ Las mejoras se quedan a medias.
✓ Cada uno vuelve a su departamento.
✓ Los acuerdos duran poco.
✓ Y el responsable acaba haciendo de árbitro una vez más.
No porque el equipo no quiera colaborar.
Sino porque nunca ha construido una forma compartida de hacerlo.
Lo que normalmente ocurre después...
Cuando el equipo empieza a compartir criterios...
✓ Las reuniones avanzan.
✓ Los desacuerdos son más útiles.
✓ Las prioridades se entienden mejor.
✓ Las decisiones dejan de depender siempre de la misma persona.
Y el equipo empieza a funcionar como un verdadero equipo de operaciones.
Esto no depende del sector.
Hemos visto estas mismas situaciones en empresas químicas, alimentarias, metalúrgicas, de plástico, packaging, ...
Porque el reto no suele estar en el producto.
Está en cómo trabaja junto el equipo que toma las decisiones cada día.
Quizá tu equipo no tenga un problema.
Quizá simplemente haya llegado el momento de dar un paso más.
No esperamos que exista un conflicto grave para empezar a trabajar con un equipo.
Muchas veces el mejor momento es precisamente cuando las cosas funcionan razonablemente bien y el equipo quiere seguir mejorando.
¿Has reconocido a tu equipo en alguna de estas situaciones?
Si la respuesta es sí, probablemente merezca la pena mantener una primera conversación.
Sin compromiso.
Solo para entender cómo trabaja hoy vuestro equipo de operaciones.
Cada equipo tiene sus propios retos.
La mejor manera de saber si podemos ayudaros es conversar.
